8 de enero de 2009

La genética es muy sabia


Complexión cuadrada, atractivo y digno, su figura despierta respeto y admiración...¿quién, el Komondor o el Moschino?. Pues, ambos...Los dos son poderosos, difíciles de apreciar tras su enmarañado exterior y complicados de educar, ya que el Moschino no tiene pinta de ser muy cómodo a primera vista. Confieso que me encanta poder comparar dos bellezas de dos mundos que no tienen nada que ver, pero es obvio que se parecen y quiero hablar de ello.

Me pregunto ¿quién se habrá inspirado en quién?, ¿será cosa de la naturaleza?, ¿tal vez la casualidad ha querido que se creen dos criaturas hermosas para enamorar a los humanos? Sea cual sea la respuesta, tenemos ante nuestros ojos un rato de elegancia para contemplar y seguro, los más afortunados también pueden disfrutar tocándolos. Eso sí, no son caprichos, requieren grandes atenciones para mantenerlos: largos paseos, buenos cuidados en el pelaje (nunca cepillar) y sobre todo tratarlos con mucho cariño.
Otros consejos:
-No son aptos para convivir en espacios pequeños ni zonas pantanosas

-Sí son ideales para lucirlos, aunque sin aglomeraciones

-Llévalos contigo y no te sentirás sola.

No es el primer ejemplar que veo cuyo clon es un zapato, aquí tenemos un botín de Sergio Rossi, que parece que intenta cortejar a esta linda cobayita peruana con un pelo envidiable. ¿También nos pedirán comida?...
Para terminar os dejo una imagen de los zapatos que, aunque no son Moschino, ni tan espectaculares como el Komondor, sí son sublimes para la ciudad y de escándalo con unos jeans pitillo. Vienen de Zara y en estos momentos están al 50%. ¡Qué no se escapen!

Etiquetas: , , ,